Neil Birch (o Neil Abedul)

Friday, November 13, 2009

38o - THOMAS S. MONSON, Profeta, Vidente, y Revelador -

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El tema de Hoy

Comenzando con el tercer párrafo, debajo de la fotografía de Thomas S.Monson, el actual Profeta, Vidente, y Revelador, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, compartiré con ustedes una reminiscencia de varias experiencias relacionadas, que yo, Neil Birch, tuve el privilegio de vivir junto a él, cuando aún era uno de los doce miembros del Quórum de los Doce Apóstoles de la Iglesia de Jesucristo.

Doctrina y Convenios, sección 107:
91
Además, el deber del presidente del oficio del sumo sacerdocio es presidir a toda la iglesia, y ser semejante a Moisés.
92 He aquí, en esto hay sabiduría; sí, ser vidente, revelador, traductor y profeta, teniendo todos los dones de Dios, los cuales él confiere sobre el cabeza de la iglesia.

El presidente Thomas S. Monson

En la Sesión de Apertura de la 179a Conferencia General Semestral, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (3 de octubre, 2009), una vez más, Thomas Spencer Monson, fue sostenido por la Iglesia, como Profeta, Vidente, y Revelador.

Mucha de la evidencia de su rol clave, fue expuesta durante el transcurso de esta Conferencia General, que concluyo el 4 de octubre, 2009, a las 4 de la tarde (Estados Unidos de América, Zona Hora de la montaña).

En los primeros meses del año 1984, no mucho después de haber sido nombrado empleado en la oficina del Servicio de Adopción, en Midvale, Utah (que pronto se convertiría en la Agencia Sandy, Utah), de los Servicios para la Familia SUD, fui designado para colaborar en la tramitación de una adopción, para cierta familia de los SUD, que vivía en la zona del valle de Salt Lake (Utah, Estados Unidos de América).

La esposa y madre de esa familia, se desempeñaba profesionalmente como secretaria, a tiempo parcial, del Élder Thomas S.Monson, del Quórum de los Doce Apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

En la oficina de los Servicios para la Familia SUD, donde yo trabajaba, con respecto al día y tiempo programado para dicha adopción, los padres adoptivos me expresaron que el desarrollo de dicho acto, no comenzaría hasta que su funcionario llegase. Me había enterado a través de la publicación Church News, que Élder Monson se hallaba ampliamente involucrado en negociaciones con Alemania comunista del Este, a fin de asegurar la autorización para construir un Templo en la ciudad de Frieberg. Les manifesté que me sentiría feliz de tener que esperar la iniciación de la reunión de colocación de la adopción, hasta su llegada. Asumí que el Élder Monson, con toda la pesada carga de trabajo que usualmente mantenía, al tener la responsabilidad de estar personalmente comprometido en buscar la autorización para la construcción del propuesto Templo, en Alemania Oriental, hacia su carga de trabajo más pesada aun. Tal vez, fuese en parte por esta razón, por la cual el Élder se había demorado para este acto. * (Pronto la autorización para la edificación de dicho Templo ¡fue otorgada!)


Templo de Frieberg, Alemania (Dedicado: 29 de junio, 1985. Rededicado: 07 de septiembre, 2002)

Mientras esperaba que el Élder Monson llegase, me di cuenta que estar presente en dicha adopción, debía ser una alta prioridad para él. Con todo lo que tenía que hacer en su designación como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles. Tal como se lo había prometido a los padres adoptivos previamente, estaba allí.

Una de las cosas que recuerdo que el Élder me había dicho a mí, y también a la empleada del Servicio de Madre Biológica, tan pronto como llegó, fue, luego de llamarnos a cada uno por nuestros respectivos nombres (leyéndolos de la tarjeta de identificación que portábamos): "Este es el momento en el cual ustedes recibirán sus verdaderos salarios, ¡al participar de un evento tan especial!"

La adopción se estaba desarrollando satisfactoriamente. Noté que el Élder Monson disfrutaba, por cierto, de cada minuto de ese acto. Más tarde, la familia adoptiva nos comento, que el Élder también había estado presente en la adopción de su primer niño. Resultaba muy obvio para mí, que aquí se encontraba un Apóstol del Señor Jesucristo, que valoraba, con muy alta consideración, a las familias. Esto no me sorprendió, pero me permitió ver, de primera mano, que, por cierto, este era el caso del Apóstol Monson.

Luego de varias visitas de rutina, al hogar de la familia adoptiva, pude elevar al registro del servicio, un informe en el que dejaba constancia de que la adopción estaba marchando muy bien.

Pero entonces, una noche, el padre adoptivo llamo por teléfono, y me dio la muy triste noticia, de que su hija adoptiva de dos meses, recién acababa de ser declarada por su médico, como fallecida. Ella había muerto de SMSL, la muy temida (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante), enfermedad, que aún no era completamente comprendida, ¡si aun en el presente lo es!

Ellos ya habían efectuado los arreglos para la vista en la funeraria, que se llevaría a cabo en esa parte del Valle de Salt Lake. El padre adoptivo me invitó a asistir a la misma. Me comunico que Élder Monson había sido notificado, y que sería el orador en dicha ocasión. El Obispo de su Estaca de la Iglesia de Jesucristo de los SUD, los asistió en toda la tramitación y arreglos previos al funeral.

Varios días antes de tener lugar la vista en la funeraria, la empleada del Servicio de Padres Biológicos, nos manifestó, al gerente de nuestra oficina y a mí, que ella consideraba que la madre biológica debería ser invitada, para asistir al servicio. Creo que la empleada, ya había informado a la madre biológica sobre el deceso de la bebé. Involucrar a la madre biológica en el acto funerario, nos llevaría a hacer algo, que en ese momento, no se hubiera hecho bajo ninguna circunstancia: reunir a ambos, a los padres adoptivos y a la madre biológica, en ese trascendental momento.

Luego de aclarar el tema, mediante los canales correspondientes, el gerente de nuestra oficina nos dio un permiso oficial, para que la madre biológica estuviese presente. De este modo, tendría la ocasión de reunirse con los padres adoptivos. A la empleada del Servicio de Madre Biológica, se le dio la responsabilidad de invitar a la madre biológica a asistir a la vista. No recuerdo, si fui yo o ella, quien informó a los padres adoptivos de esto.

Con sincero pesar llegue al tanatorio, y atravesé la línea de guía, que se extendía delante del ataúd donde se encontraba el cuerpo de la amada bebé. Abrace a los padres adoptivos. Se derramaron muchas lágrimas. La madre biológica ya se había reunido con los padres adoptivos, cuando yo llegué. Ella no se encontraba junto a la línea con ellos, pero parecía estar conversando con sus familiares, y/o amistades.

La capilla del tanatorio estaba colmada por muchos familiares y amigos de la familia adoptiva. Su obispo, a quien yo había llegado a conocer, porque lo había contactado previamente a la adopción, para que aclarase a la familia adoptiva, que adoptasen mediante la Agencia de nuestra Iglesia, fue quien condujo los servicios, de manera competente y con mucho tacto. El Élder Monson y su esposa llegaron justo cuando los servicios estaban por comenzar. Él era el único orador. Esa noche escribí en mi diario personal su discurso:

El Élder Monson se refirió a la situación, intercalando maravillosamente, las verdades referidas al amor del Salvador y a la resurrección, y anuncio que había recibido un permiso por escrito, del Presidente Gordon B. Hinckley, para sellar a la bebé, vicariamente, a sus padres adoptivos, el martes siguiente.

Me sentí conmovido por sus palabras. Sin embargo, mientras el servicio llegaba a su fin, comencé a experimentar una fuerte sensación, de que la madre biológica seria enormemente beneficiada, con una atención especial y personalizada, por parte del Apóstol Monson.

¡Tenía un plan! No había suficiente tiempo para consultar con mis compañeros de trabajo. Bastó con una oración en silencio. Rápidamente, tan pronto como se pronunció la oración de clausura, y aquellos que habían concurrido, se habían agrupado alrededor de la familia adoptiva, y de los miembros de la familia biológica, para consolarlos, me dirigí hacia donde Élder Monson aún estaba, en la parte delantera de la Capilla. Le pregunté si deseaba hablar con la madre biológica, si yo la acercase para hablar con él. Le aclaré que sólo estaríamos los tres. Inmediatamente, el Élder Monson aceptó mi requerimiento.

De nuevo, rápidamente, me dirigí a la madre biológica, y me presenté como el empleado a cargo de las gestiones con la familia adoptiva. Le pregunté si deseaba hablar personalmente con el Élder Monson. Le expliqué que permanecería con ella durante ese encuentro. La familia adoptiva estaba aún muy ocupada, mientras era consolada por amigos y familiares. Con lágrimas en sus ojos, que se deslizaban por sus mejillas, la madre biológica asintió con una inclinación de su cabeza.

La conduje hacia la izquierda, hasta el sector de la Capilla, donde el Élder Monson aun esperaba por nosotros.

Luego de la presentación, el Élder Monson, abrazó a la madre biológica, y comenzó a hablarle desde el corazón, diciéndole:

Usted tiene un futuro brillante, y es una bella joven!

Sentí tan fuertes emociones durante ese tierno momento, y percibí la presencia del Espíritu del Señor, de una manera muy especial.

La madre biológica escuchaba atentamente las palabras que pronunciaba el Apóstol del Señor Jesucristo. Estaba tan sobrecogido por la espiritualidad del mensaje, que luego, no pude recordar ningún detalle más de lo que realmente se había dicho. Sin embargo, cada vez que relato este hecho a otras personas, (que yo recuerdo muy bien), siempre les digo que en lugar de sólo oír las palabras del Élder Thomas S.Monson, sabía que estaba oyendo las palabras, y aun más, la voz de Nuestro Salvador Jesucristo, a quien el Élder Monson representa. Yo nunca me desvío de esa observación, durante esas ocasiones especiales, cuando comparto dicha experiencia. Al proceder así, nunca divulgo los nombres de la madre biológica, ni el de los padres adoptivos, ni siquiera las fechas de ese suceso. Les digo a los otros, tales como a los miembros del grupo de Sumos Sacerdotes mio, cuando doy una lección grupal, y cuando esa historia se adecúa a las circunstancias apropiadamente, con palabras similares a estas:

Yo oí a nuestro Salvador Jesucristo, o más bien, a uno de sus representantes personales: un Apóstol, dirigiendo su palabra a esa bella y joven madre, con el corazón quebrantado, que estaba llena de tristeza, debido al fallecimiento de su amada bebé, a quien había dado vida, y a quien voluntariamente dio en adopción.

El Templo de la Ciudad de Salt Lake.

Como había prometido el Élder Thomas S. Monson, la bebé fallecida de los padres adoptivos fue, vicariamente, sellada a ellos por él, en el Templo de la Ciudad de Salt Lake, al martes siguiente.

Los padres adoptivos me informaron, un tiempo después, que la vida de la madre biológica estaba, en aquellos días, marchando muy bien, y que su conversación con el Élder Monson, había sido muy positiva para ella. Aquella experiencia que ella había tenido con un representante de nuestro Señor Jesucristo fue, por cierto, algo que le dio a ella la necesaria fortaleza, en ese momento, ¡para continuar su vida con coraje!. Por esa razón, ¡yo estoy tan agradecido!

En una ocasión posterior, más feliz, estuve presente en otra adopción, con esa misma familia. El Élder Monson, una vez más, fue un participante entusiasta. No mucho tiempo antes, nos había invitado, a la empleada del Servicio de Madre Biológica y a mí, a reunirnos con él, en su oficina del edificio de la Sede Central de la Iglesia. En dicha reunión opinó, que la familia adoptiva estaba emocionalmente preparada para otra adopción. Nos hizo saber que el respetaba el hecho de que nuestra oficina de los Servicios para la Familia de los SUD, tenía la responsabilidad de determinar, si los padres adoptivos reunían, aun, nuestros requisitos oficiales. Nos explicó a ambos, que sentía el deseo de compartir sus observaciones, personales y privadas, sobre la voluntad de la familia adoptiva de adoptar nuevamente. El Élder Monson mostraba gran respeto por nuestro trabajo. Por ello, yo lo apreciaba a él fuertemente. Luego de haber estudiado la cuestión profesionalmente, y con la guía del Espíritu Santo, sugerí al Director de nuestra Agencia, un bebé en particular, cuya madre lo daba en adopción, a través nuestro. Estaba emocionalmente impresionado, debido a que el bebé, era el adecuado para esa misma familia, cuya hija adoptiva anterior, varios meses antes, había fallecido del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

Durante los años de mi trabajo como empleado de la Agencia, tanto en el Servicio de Adopción y, más tarde, en el Servicio de Madres Biológicas, continúe sintiendo gran respeto por el Élder Thomas S. Monson, este verdadero servidor de Nuestro Señor Jesucristo. Podía apreciar que él era un hombre que no tomaba decisiones apresuradas. Esperaba el momento justo, hasta que sabía, cuál era la cosa apropiada de hacer, ¡de acuerdo con las circunstancias! ¡Estoy convencido de que todas las personas, y sus familias, en particular, son muy importantes para el!

Fue un privilegio esta mañana, mientras me encontraba con mi amada esposa, Melva, en la sala de estar, ver por televisión la Conferencia General semi anual, poder levantar la mano derecha, una vez más, para el "sostenimiento" de Élder THOMAS SPENCER MONSON, como Presidente y Profeta Viviente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días!

Estoy seguro de que ustedes, lectores de este blog-post particular, que aquí presento, habrán percibido, luego de ver el video, que el Presidente Monson nos muestra, a través de su modo de vida, que él sabe que, " muy a menudo, la gente que está a nuestro alrededor, ¡debería ser lo más importante para nosotros!"

Si ustedes desean leer los discursos de las conferencias dadas por el Presidente Monson, invito a todos los lectores de este blog-post, en cualquier parte del mundo donde vivan, y cualquiera sea el idioma que prefieran, que puedan accesar a la página de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: http://www.lds.org/.

Bajo el ítem Biblioteca del Evangelio, ustedes podrán seleccionar en la columna de la derecha, el ítem Conferencia General. Este mensaje fue dado el 5 de octubre, 2009. Luego de desplazar un poco hacia abajo, ustedes apreciarán una amplia variedad de idiomas, entre los cuales podrán seleccionar. Sin embargo, ustedes podrán leer, o bien, escuchar en el idioma que más utilizan, otras conferencias ofrecidas por el Presidente THOMAS S. MONSON, que seleccionen para informarse, si ustedes así lo prefieren.

Al presionar el siguiente enlace, podrá usted ver uno video de los Mensajes Mormones. Este mensaje fue dado por el Presidente Thomas S. Monson, bajo el título de:

Lo que es más importante

-Si usted desea leer los discursos de la conferencia dadas por el Presidente Monson, invito a todo lector de este Blog-Post, en cualquier parte del mundo donde viva, y cualquiera que sea el idioma que prefiera, a accesar a la página de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: //http://www.lds.org/.

Bajo el ítem Biblioteca del Evangelio, usted podrá seleccionar en la columna de la derecha, el ítem Conferencia General. Allí se encuentra la Conferencia General del 5 de octubre, 2009. Luego de desplazar un poco hacia abajo, usted verá una amplia variedad de idiomas, entre los cuales podrá escoger. Es probable que usted entienda inglés, en cierta medida, como para leer este blog-post. Sin embargo, si usted prefiere leer o, bien, escuchar en el idioma que más utiliza, cualquiera que sea la conferencia dada por el Presidente THOMAS SPENCER MONSON, que seleccione para informarse. La variedad de idiomas disponibles es fácil de localizar. También, encontrará otros discursos dados por otras Autoridades Generales de la Iglesia, que sean de su interés.

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Aprecio profundamente su lectura y espero deseoso que usted pueda encontrar beneficioso esto que se le presenta en este blog.Si tiene alguna pregunta acerca de lo que usted ha leído o visto en esta entrada o en cualquiera de las entradas anteriores mías, o si también tiene una curiosidad por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y / o sus enseñanzas, por favor envíeme un e - mail. Soy Neil y mi correo electrónico es: jneilmelva@gmail.com. Si se pone en contacto conmigo me pondré en contacto con usted tan pronto como sea posible.

Les invito a dejar que sus amigos y parientes que sepan acerca de este blog, si usted piensa que ellos estarían interesados en él. Tenga en cuenta que también tengo otros dos blogs. Uno de ellos es en español: http://varsinainen.blogspot.com/ y uno se encuentra en finlandés: http://varsinaisesti.blogspot.com/ El contenido de cada uno de ellos es traducido del inglés en este blog.

Neil Birch

Traducido por María y Hernán Iturgay

1 comment:

NatyCollins said...

Querido Neil; te mande un mensaje a tu creo pero no estoy segura de que lo hayas recibido. Estoy pasando por muchas cosas graves y me gustaría recibir ayuda. Necesito de todo corazón contactarme de alguna manera con el Pdte. Thomas S. Monson por tratarse de un asunto de esa magnitud. Espero tu respuesta. De verdad es algo urgente.
Mi correo es: natalia.e.romandiaz@hotmail.com